NEFTIS ESPACIO - TERAPEUTICO Enric Capseta Ribas

MASAJE CON GEMAS

Consiste en la utilización de las vibraciones energéticas de piedras preciosas y semipreciosas que actúan colocadas en el cuerpo como catalizadores de la luz y el calor. El poder catalizador depende de la estructura geométrica de la red cristalina y de la composición mineral que la compone.
La estructura geométrica de la red depende, a su vez, de la disposición de los átomos y moléculas a lo largo de los planos ejes y centro de simetría de los cuales surgen las 8 estructuras cristalográficas, visibles al microscopio: cúbica, rómbica, hexagonal, romboédrica, tetragonal, ortorrómbica, monoclínica.
La red cristalina y los elementos que la componen modifican en diferente grado los ángulos de reflacción y reflexión.
Cuando un rayo luminoso penetra en un medio distinto del cual proviene, ocurren dos fenómenos: una parte de la luz rebota reflejándose, la otra parte atraviesa el medio pero modifica el curso de la trayectoria. A este fenómeno se le llama refracción que puede ser simple o doble.
El efecto global de la estructura cristalina y de la modulación de los ángulos de reflexión y reflación genera un efecto de resonancia molecular con liberación de fotones que ocasiona en el organismo un "barrido electromagnético", que ayuda a la identificación de sustancias extrañas no detectadas por el sistema inmunológico, y  actúa de sincronizador sobre los glicanos de las membranas celulares.

Articulo publicado por Enric Capseta en el boletín oficial de la federación politécnica española de diplomados-antigua AXIOMA, en el número 29 correspondiente a julio-agosto de 1995.

Vemos como diferentes nutrientes y fármacos pierden su efectividad, no asimilados por el organismo creándonos en su grado más evolutivo enfermedades degenerativas.
Los cristales utilizados en Gemoterapia no solo aparecen en la naturaleza, sino incluso en forma análoga en diminutos cristales a nivel microscópico en diversas partes del cuerpo humano; como la glándula pituitaria, ADN, glóbulos rojos, glóbulos blancos, linfa y sales minerales.
Si observamos las estructuras cristalinas de los diferentes elementos de la tabla periódica observamos una gran desproporción hacia los estados cúbico y hexagonal y mayor variación en los grupos térreos y carboníferos, en mayor sutileza vemos que sus energías de ionización, activación así como su electronegatividad son altas, lo que se traduce en mayor grado de ordenamiento (entropía) de los mas altos conocidos.
Una de las características de la vida es su tendencia al ordenamiento máximo, los cristales se sitúan como puente entre el “reino” mineral y el biológico.
Desde la perspectiva ondulatoria los cristales están compuestos por átomos, de núcleos positivos alrededor del cual giran los electrones, estos átomos actúan en moléculas y estas funcionan como hiperátomos solapándose (interpenetrándose); siendo capaces de captar, ceder e intercambiar electrones.
Estos orbitales forman nubes mitad energía, mitad materia, que se deslocalizan de tal modo que cualquier nutriente o fármaco tiene que poseer una actividad energética o resonante para ser captado de forma eficaz.
Es posiblemente a través del cristal como la energía mental procedente del sanador penetra en el hiperátomo, merced a su baja entropía y a la resonancia simpática de receptores energéticos a nivel celular; a modo de llave en una cerradura, creando la configuración oportuna para la absorción de nutrientes vitales para estimular o ”regenerar” tejidos dañados.
Las gemas propicias para esta técnica son las que cristalizan en los grupos expuestos, entre los que cabe destacar la malaquita, azurita, granate y diamante.
Ya en los orígenes de la medicina vemos como se utilizaban rituales mágico-curativos en donde intervenían médico-sacerdotes bajo el nombre de chamanes, druidas… operando con cristales.
Hoy en día la ciencia, empieza a estar en condiciones de redescubrir las leyes físicas que nos permiten trabajar en el plano mental, dentro de la trascendencia espacio-tiempo para así correr un tupido velo a la calificación “mágico-religiosa” y proseguir más allá de la ley de orbitaciones elípticas en el plano mental, en la investigación de estas terapias.
Desde estas líneas lanzo un llamamiento a toda persona interesada en el estudio y profundización de estas terapias.


Gemas