MASAJE CON BARROS Y ARCILLAS
Las arcillas, son silicatos hidratados de aluminio. Están compuestas de elementos cristalizados dispuestos frecuentemente en hojas -estructura foliada- y a veces en fibras-estructura fibrosa cuyas propiedades fisicoquímicas, y por tanto biológicas, son función del número de capas que contienen sus hojas y de los minerales que entran en su composición ( Si, Al, Mg, Fe ). Por su porosidad posee un gran poder de absorción que le permite recoger gran cantidad de calor, y atraer hacia sí una gran proporción de tóxicos acumulados a los que expulsa.
Las razones de la actividad biológica de las arcillas, responden a numerosos mecanismos: fenómeno de absorción, oxido-reducción, hidratación, catálisis, intercambios iónicos y liberación de electrones (siendo capaces incluso de transformar el hierro dos 2 al hierro 3).
Las arcillas se han aplicado tradicionalmente tanto en uso interno como externo: en el interno suelen emplearse prioritariamente las caolinitas y en el externo las monmorillonitas en todas sus variedades.
Presentan por lo general propiedades:
Refrescantes
Descongestionantes
Purificadoras
Cicatrizantes
Absorbentes
Calmantes.
En el masaje, tienen un importante papel descongestionante al aplicarse sobre la piel contribuyendo, por acción refleja, a descongestionar los nervios que irradian los órganos, liberando a su vez el acúmulo del estres. |