NEFTIS BIOENTORNO
Enric Capseta Ribas

Evolución Hombre-Vivienda

El hábitat evoluciona  desde la primitiva cabaña al palacio en una correlación simbólica  comparable al desarrollo del ser humano en cuanto especie e individuo, veámoslo.

Vivienda
Hoja Embrionaria
Registro cerebral
Núcleo básico de la vivienda
Endodérmica
tronco cerebral
Zonas de paso y estancias
mesodérmica
mesencéfalo
Zonas de comunicación e intercambio
ectodérmica
corteza cerebral

 

 

 

 

 

En la cabaña localizamos las dependencias, cocina, comedor y dormitorio en una solución de continuidad útil para satisfacer las necesidades básicas,  constituyendo  el núcleo básico  de la vivienda, en relación analógica con el endodermo.

Posteriormente las actividades humanas  obligan a incorporación de   nuevas estancias: graneros, despensa, establo,  pajar, etc. El relleno de estas dependencias nos vincula  analógicamente con  la capa mesodérmica y el mesencéfalo.

El proceso culmina, en conjunto, con la incorporación de estancias destinadas al intercambio y relación social: recibidor, sala de estar, despacho y con la interconexión de las dependencias mediante zonas de paso. Evocándonos en conjunto el desarrollo de la capa ectodérmica y su función de comunicación, recepción e intercambio.

La interacción hombre-entorno es posible por la capacidad del cerebro de modular las respuestas del medio, el hábitat en el caso que nos ocupa, mediante transcripciones simbólicas.

El cerebro actúa como un superpotente ordenador que ante situaciones estresantes moviliza los registros con reacciones orgánicas en tiempo real y con la transposición simbólica del estrés en tiempo diferido.

La transposición simbólica  asocia los contenidos y emociones a los instintos básicos transformando al símbolo en un algoritmo o maquina transformadora y generadora de energías que actúan en un doble sentido mente-cuerpo y cuerpo-mente.

Está actúa tan eficazmente porque nos atrapa en lo mas hondo e inconsciente al unir las aptitudes biológicas con los condicionantes emotivos y arquetipos culturales.

Bajo este aspecto una noticia externa, como puede ser la caída de la bolsa, puede ser vivenciada físicamente como una perdida del territorio y genera una respuesta emotiva en el ámbito orgánico de ansiedad, cólera o miedo…, aunque el conflicto no represente ninguna amenaza a la integridad física del individuo. Respuesta que puede ser modulada por el entorno, espacialmente el hábitat.